ESTABILIDAD NACIONAL

 

Pues señor, parece que la estabilidad está en peligro en este país, por culpa de los electores que han votado a un partido de izquierdas, y esto, dicen los bienpensantes, no es significativo aunque sea la tercera fuerza, y además afecta a la estabilidad de la nación.

Si se trata de seguir como hasta ahora,  tienen toda la razón del mundo.

Los electores se han equivocado, porque se diría que se quieren cargar la estabilidad de España, la que ha permitido el robo a mansalva, el mamoneo más brutal y descarado. Entre los bienpensantes, la izquierda fashion, la derecha meapilas y los empresarios-estraperlistas nadie alzó nunca en serio la voz contra la corrupción galopante que asola este país ni consideró que ella pudiera comprometer la estabilidad y hasta la propia existencia de España. El robo a mansalva es para esta gente como si formara parte de la meteorología. Pelillos a la mar.

Es verdad que sin esta ‘estabilidad’ ya ni ilusión van a tener los políticos para afanar, para recibir mordidas, para colocar a parientes y amiguetes. Y qué decir de su portentosa impunidad ¿es que ya no se va a respetar el derecho de los próceres del Viejo Régimen a mangonear a sus anchas dentro de la mayor impunidad? Sin duda todas estas prácticas constituyen ya derechos adquiridos ¡y porque a unos votantes enloquecidos les haya dado por votar a estos perroflautas no se van a revocar!

Esta es la Marca España de ladronesy aprovechados que nos ofrecen los bienpensantes y los aforrados, los trajeados, los del traje que no sabemos si es comprado o regalado.

El gurú de la PSOE ya lo ha dicho con meridiana claridad: antes PP que Podemos. Antes muertos que sencillos. Para variar, ha dado prueba de una total coherencia, porque en realidad la PPSOE siempre ha estado muy unida en los temas importantes. Esa unión de ahora vendría a ser la culminación de su turbia historia. Esperemos que en esa línea de coherencia no se tarde en reivindicar los principios Fundamentales del Movimiento porque ¡con Franco sí que había estabilidad!

Incluso ya se empieza a hablar de Frente Popular. Bueno, puestos a elegir habrá que decidir qué preferimos si un Frente Popular o el vigente Frente Chorizal.

 

POLITICOS (y II)

 

LA SOLUCIÓN ES POSIBLE

Una vez analizada, en la entrega I, una primera aproximación al problema de los políticos en España y su tratamiento inicial, cabe plantear lo que sería la etapa siguiente para aplicar los remedios definitivos a tanto desmán.

‘Transparencia Internacional’, en sus Barómetros Globales de la Corrupción, viene señalando que las entidades percibidas por los ciudadanos como las más corruptas son los partidos políticos, en todo el mundo y sobre todo en España. Este mal de muchos no debe consolarnos demasiado, porque el caso español ocupa un lugar especial entre los países desarrollados por haber superado ya todas las cotas de ruindad y degradación en todo lo tocante a la corrupción de los políticos.

Hay que prescindir entre nosotros de cualquier intervención o influencia ejecutiva de los partidos políticos en la vida pública. Los derechos de libertad de expresión y de asociación no permitirían erradicarlos del todo (suponiendo que no se les pudiera imputar directamente una asociación para delinquir), pero sin duda la Sociedad podría adoptar una serie de medidas de legítima defensa que controlaran a los políticos profesionales desactivando su acción letal. Sigue leyendo

LOS POLÍTICOS (I)

UNA PLAGA CONTROLABLE

Para las nuevas generaciones, que no los conocieron o los han olvidado, me permitiré hacer un pequeño recordatorio de unos personajes que en otro tiempo tuvieron cierta relevancia en la vida cotidiana española. Me refiero a los charlatanes, especímenes que aparecían por ferias y verbenas, vendiendo pócimas o artículos absolutamente prodigiosos por un módico precio. Especialmente celebradas eran las plumas estilográficas, recién llegadas de América y que apenas llegábamos a casa, después de la fabulosa compra, habían arruinado nuestra chaqueta o nuestra camisa favoritas en una incontenible riada de tinta producida por el susodicho artefacto. Próximos a los charlatanes, estaban los trileros que, con una pasmosa habilidad de sus manos, nos hacían picar siempre en el hallazgo de la bolita que se ocultaba bajo uno de los tres cubiletes o el as de entre tres naipes. Parecía muy fácil, pero no había nada que hacer. Ambos personajes tenían una cualidad en común, que era su extraordinaria locuacidad y persuasiva oratoria. Era el auténtico y genuino verbo fácil y fluido, capaz de convencernos de cualquier cosa.

Pues bien, según fue progresando algo nuestro nivel cultural y económico, estos personajes fueron desapareciendo… aparentemente. Los productos milagro ahora nos los venden en la radio y la tele y lo de la bolita ha sido sustituido por otros juegos de azar. Pero los charlatanes y trileros sencillamente se transformaron, cambiaron sobre todo su escenario y se convirtieron, ¡ale hop!, en los actuales políticos. Descubrieron que podían seguir en su actividad, pero con incontables ventajas: no necesitaban la brillante oratoria, ni la portentosa habilidad de sus antecesores, (de hecho, ahora no tienen ninguna habilidad conocida) y, sobre todo, ¡podían ejercer sin ningún riesgo! Llegaron los políticos y llegaron para quedarse. Sigue leyendo