En relación al escándalo desatado en torno a las revelaciones de eldiario.es sobre el ya célebre máster de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, deseo romper algunas lanzas a su favor, o por lo menos doblarlas un poquito.
En primer lugar, deseo oponerme a las peticiones que se han producido para exigir su dimisión. Son varias las razones que me impulsan a ello, por cuanto esta señora me parece:
1.- Un ejemplo de generosidad, por querer tener un master universitario en un partido político que no se distingue precisamente por la apreciación y excelencia ni cultural ni académica de sus miembros, incluso sobre el que caben serias sospechas de una gran abundancia de analfabetos funcionales.
2.- Un ejemplo de coherencia y pundonor, al sacarse un master por procedimientos genuina y absolutamente peperos.
3.- Un ejemplo de respeto por las tradiciones: en este país no dimite ni dios. Sigue leyendo


