A VUELTAS CON LA INMIGRACIÓN

      ¿Qué es Europa? Europa es un conglomerado de países pequeños o muy pequeños que cargan a sus espaldas una Historia azarosa y con frecuencia cruel y de sufrimiento. Casi siempre con guerras de dominación, anexiones, desmembramientos y casi todas las modalidades de guerras: una de las últimas, la II Guerra Mundial (hubo una Primera), la gran matanza, fue como quien dice una guerra de todos contra todos y sucedió ayer mismo, hasta el punto de que todavía quedan supervivientes. Viene esto a cuento de que a Europa nadie le ha regalado nada, han sido todo pasos adelante y atrás, con esfuerzo y penalidades. Ante lo que parece perfilarse como un periodo de paz y relativa prosperidad es, cuando menos, comprensible que estos países sientan temor o reticencias ante la invasión de inmigrantes en número desorbitado, temor por su equilibrio económico, temor por su propia identidad.

      ¿Qué es España? España es la nación más antigua en sus fronteras de ese conglomerado de países y no se puede decir que esté pasando por el mejor de sus momentos. Sin fe en sus Instituciones ni en sus políticos, se enfrenta a una supuesta recuperación económica muy buena para unos y pésima para la mayoría, que mantiene unas cifras de paro inaguantables, una desigualdad y una pobreza crecientes y una corrupción endémica y galopante. Sigue sin restañar las heridas de una Guerra Civil feroz y una posguerra cruel, lo que supone una serie de comportamientos y de hipotecas que pueden llegar a dar al traste a su futuro como nación. Seguramente esta no sea la mejor situación para acoger a grandes oleadas de inmigrantes.

      En cuanto a los inmigrantes, pueden dividirse grosso modo en dos grandes grupos: refugiados políticos y de guerras sobre todo en países musulmanes, del Oriente Medio, e inmigrantes económicos, en general procedentes sobre todo del continente africano. Los primeros suelen huir de situaciones de extrema violencia y crueldad y cuando llegan a los países de acogida normalmente mantienen fielmente su religión y sus usos y costumbres. Los segundos generalmente no son los más menesterosos de sus comunidades porque los tratantes de seres humanos cobran buenas sumas de dinero por llevar a estas personas a destino.

        Del primer grupo de inmigrantes hay que decir que se entienden las razones para su estampida, en un elemental instinto de conservación que les lleva a huir de matanzas y calamidades difíciles de entender para mentes razonablemente normales. Y aquí resulta evidente la genial maniobra del fanático califato islámico que, extremando la crueldad de sus acciones contra la población civil, provocaron una desbandada de gente presa del pánico… hacia Europa. El califato islámico, sin moverse de casa, supo atacar a Europa induciendo el pánico en los europeos con un tremendo problema de muy difícil o imposible solución, provocando incluso tensiones y enfrentamientos entre países miembros de la Unión.

        La primera observación que se nos ocurre en torno a este fenómeno es de tipo terminológico: entiendo que no es adecuado llamar inmigrantes a estas personas cuando entran masivamente y de forma desordenada o ilegal. Un inmigrante es alguien que pide permiso y entra legalmente, estas otras personas son otra cosa, tal vez se las podría llamar asaltafronteras. Cierto que hay gente extraordinariamente hospitalaria que siempre está dispuesta a acoger gente en su casa, que se convierte en una auténtica Posada del Peine desinteresada; pues bien, ni siquiera a estas personas creo que les gustaría que estos huéspedes entraran en su casa por las ventanas, los balcones, por la chimenea o violentando la puerta. Análogamente, es dudoso que el terrible espectáculo de las pateras y otros procedimientos fraudulentos de entrada, pueda suscitar demasiado entusiasmo entre muchos de los receptores normales de estos ‘visitantes’.

          En diciembre último al parecer se han empezado a corregir o discutir el sistema de cuotas por países para acoger refugiados. Los listos de Bruselas quizá no se den cuenta de que acoger según qué número de inmigrantes puede suponer sencillamente la desaparición de no pocos de esos países europeos.

        Pero si las causas de esta hecatombe están claras, sus consecuencias son bastante más discutibles. En efecto, no se entiende en absoluto que se atribuya a Europa en exclusiva la solución al problema. Localizado el principal foco de la tragedia humanitaria en Siria, son varios los países vecinos que podrían contribuir decisivamente a resolver el problema acogiendo refugiados: están más cerca, están forrados y son hermanos en la fe, cuestión esta muy importante en poblaciones con una religión tan rígida, tan arraigada y tan especial. Pero no, estos países se niegan a recibir a estos refugiados y nadie ha criticado a estos países por su falta de hospitalidad y de humanidad; sencillamente, se ha decidido que sea Europa la que los acoja por completo, pese a tener una cultura tan diferente. Así, sobre todo, mucho bienpensante y mucha izquierda fashion reivindica para Europa la recepción de todos esos refugiados y todo han sido críticas feroces contra Europa por las dificultades que experimenta para acoger a semejante contingente de personas.

         Y en lo tocante a recibir refugiados, qué decir de Rusia ¡la nación más grande del mundo! más próxima, con alguna población musulmana y con amplias zonas de su territorio prácticamente vacías. Nadie se acuerda de Rusia para estos menesteres y Rusia calla. Alguien ha decretado que toda la responsabilidad y toda la carga debe ser para Europa y a este dictamen nos sometemos todos con resignación ovina.

       Tampoco se entiende muy bien que el derecho de los ‘inmigrantes’ a elegir país de destino pueda ser ilimitado. A ese supuesto derecho debería corresponder un derecho igual y simétrico de los países ‘receptores’ a decidir cuántos ‘inmigrantes’ recibe y cuál es su procedencia. Son derechos que se nos antojan obvios y elementales. En suma, definir preferencias de unos sobre otros, ante todo por razones históricas y culturales. Así, por ejemplo, España deberá tener una marcada preferencia, en su caso, por los posibles inmigrantes iberoamericanos; pero naturales de países francófonos africanos, por ejemplo, díganme qué diablos pintan aquí.

      En cuanto al segundo grupo de inmigrantes, los africanos, también huyen y lo hacen en general de unas condiciones de vida que con frecuencia llegan a ser infrahumanas. En la autoflagelación europea por este problema sin duda late una importante dosis de mala conciencia, porque las condiciones en que Europa ha dejado a África tras su paso colonial son absolutamente dantescas. Sin duda, hay razones objetivas para ese sentimiento de culpabilidad, pero es una falacia atribuirlo de forma genérica a toda Europa, porque es un reducido y localizado grupo de países europeos el que llevó a cabo esta labor de intensa depredación (que no se puede decir que haya cesado del todo) sobre los africanos. Y, en pura lógica y justicia, son específicamente esos países europeos los que deben responder especialmente por la calamitosa situación actual de África, interviniendo en origen o en destino, o de las dos formas, pero haciendo algo.

    Consideraciones que me parecen objetivas y evidentes, a la par que nada políticamente correctas, por más que exista un extraordinario interés por ocultarlas. Es posible, que empezar a admitir las cosas como son resulte un primer paso para empezar a solucionar tan enorme problema.

 

4 comentarios en “A VUELTAS CON LA INMIGRACIÓN

  1. Hola, cuando escribes » Y aquí resulta evidente la genial maniobra del fanático califato islámico que, extremando la crueldad de sus acciones contra la población civil, provocaron una desbandada de gente presa del pánico… hacia Europa.» ¿ te has leído qué países han promovido la guerra de Afganistan, la invasión de Irak, han financiado a «los rebeldes sirios» que han propiciado la guerra de Siria?, y en la África subsahariana?
    Por otra parte, para terminar con el éxodo de Africa, ¿te has planteado como solución detener esas guerras (económico-petroleras) y modernizar las infraestructuras?, tipo hospital, vvdas, escuelas…industria «verde».
    Finalmente y sin acritud, a mi me parece que ni Alemania, Francia o Italia y España sean países pequeños o muy pequeños… Ni que Rusia sea ¡el mas grande del mundo!
    Gracias

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    1. El gran éxodo sirio comenzó con las salvajes matanzas del califato. Afganistán, Irak y otros países de la zona forman parte de la gran melé de Oriente Próximo, a la que, por cierto, tampoco es ajena la maravillosa obra colonizadora europea y su trazado de fronteras. Claro que hay que detener tanto desmán africano, en gran parte herencia colonial y claro que hay que hay que modernizar las infraestructuras, lo malo es que haya tan poquitas que modernizar, porque poquitas dejaron las potencias coloniales europeas.
      Que Rusia es el país más grande del mundo es un hecho que puede comprobar en cualquier libro de Geografía en el que vengan las superficies de las naciones del planeta.

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  2. Permíteme matizar: » La guerra civil siria (en árabe, الحرب الأهلية السورية al-Ḥarb al-ahliyya al-sūriyya) es un conflicto bélico iniciado a principios de 2011 y que se desarrolla en la actualidad en Siria. En esta guerra se enfrentaron en su inicio las Fuerzas Armadas de Siria contra grupos armados rebeldes, conocidos en Occidente como la oposición siria. Después de que el gobierno no pudiera apaciguar el conflicto, varios protagonistas internacionales, como EE. UU., Europa, Turquía y monarquías de Oriente Medio, intervinieron de maneras directa o indirecta. Desde el comienzo de la guerra civil, las autoridades estadounidenses, proporcionaron un fuerte apoyo a la ‘oposición moderada’, en particular al conjunto de grupos armados del Ejército Libre Sirio . El presidente de Siria, Bashar al Assad, ha declarado en varias ocaciones que tras la derrota de los terroristas, los militares de Turquía y EE. UU. deberán abandonar el territorio sirio o de lo contrario serían expulsados por la fuerza» https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_civil_siria ;

    y si, Rusia aparece como el más grande, pero Europa no son pequeños estados:

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  3. Nada que objetar a tu análisis de la guerra civil siria; unicamente que yo no entraba en ese tema y no tiene nada que ver con mi humilde teoría del ‘golpe’ del califato.
    Por otra parte, te ruego que me permitas la opinión, subjetiva a tope, de si un país es pequeño o grande, feo o bonito. En fin-, considerando a España como el mayor país de Europa, si lo comparamos, continente por continente, con otros países, es una cosita bastante modesta comparada con los países que, al menos yo, considero grandes. Pero es sólo una humilde opinión.
    Saludos.

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