LOS ODIADOS POPULISTAS

Seguramente una de las cosas más impresionantes en este largo periodo electoral es la casi total coincidencia de los medios en atacar a una de las opciones, justamente la que propone el cambio (el cambio de verdad), unido a la feroz animadversión del resto de las formaciones políticas.

Se percibe auténtico pánico ante la posibilidad de que esa opción pueda acceder al poder. Nunca se había dado esta situación en las anteriores posibilidades de alternancia. Y es lógico porque los políticos de los partidos «serios» y sus apegados consideran que el robar y su impunidad son ya auténticos derechos adquiridos, al tiempo que, ante la saturación del choriceo, el pueblo soberano toma ya las informaciones sobre la corrupción igual que los datos sobre el parte meteorológico.

Ante esta situación hay dos noticias, una buena y otra mala. La buena noticia es que nos encontremos ante una posibilidad real de cambio (de cambio real), que los nuevos partidos estén recogiendo el estallido de protesta e indignación que surgió con el 15M por la degradación general de este país.

La noticia mala es el mal perder por anticipado de los beneficiarios de la actual situación, a la que consideran una conquista irrenunciable. La campaña sin límites y sin tregua contra Podemos revela, antes que nada, una escasa fe en la Democracia y en sus reglas de juego. Y demuestra también la indigencia argumental de sus enemigos -que no adversarios- políticos. Toda burla y toda infamia son buenas en el ataque a estos apestosos perroflautas. Pero -y volvemos a la noticia buena- quizá toda esta propaganda adversa, viniendo de quien viene, se torne en el mejor elogio que pueden recibir los podemitas. Sigue leyendo

LA PARÁBOLA DEL AGUA

Entre el caso de corrupción de cada día, entre el chorizo profesional que anda de proceso en proceso y en su casa fumándose un puro, entre la cruda constatación de la mediocridad infinita de tanto dirigente de algo, a veces surge entre nosotros  algún destello de honradez, de competencia, de bonhomía que no parece de este lugar, ni de este tiempo y que nos infunde un pequeño aliento, una cierta dosis de ánimo para seguir en este infame país de toda podredumbre y toda maldad.

Me estoy refiriendo al caso ACUAMED, la empresa pública del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente que ha saltado a la palestra informativa, no por sus logros agrícolas, no por sus mejoras medioambientales (se dejó colar el «impuesto al sol»); ha ‘saltado a la fama’ por sus chanchullos en la contratación, construcción, adquisición y explotación de toda clase de obras hidráulicas. (Por cierto, si todo esto ha podido salir con unas depuradoras y unas desaladoras ¡Imagínense lo que saldría con todo un trasvase!…)

Y no es nuestra intención mencionar siquiera a todos los prebostes de Acuamed, de las empresas exteriores, del ministerio, todos los ladrones ahora investigados y probablemente absueltos en el futuro por las leyes de la corrupción y de la omertá. Ahora no queremos referirnos a esta gentuza sino a la gente que ha cumplido con su deber.

Porque es en medio de toda esta basura donde ha surgido ese hilito de luz, esa bocanada de aire fresco que nos permite seguir respirando, que nos permite seguir reconociéndonos como seres humanos, gracias a los Técnicos que dirigían las obras, ingenieros e ingenieras que no transigieron con las trampas que les proponían las contratas. En un tinglado de ladrones, ellos mantuvieron la honradez, su profesionalidad y denunciaron los manejos a sus jefes, que se apresuraron a… ¡despedirles!

(¿Quién dijo que el Medio Ambiente no interesa a los políticos?). Sigue leyendo

LA VICTORIA DE LOS «SERIOS»

Los sondeos siguen cantando la victoria en las elecciones de los partidos «serios» y es un hecho que da para la alegría de unos, la desesperación de otros y seguramente la incrédula sorpresa de los más. Algunos no entendemos que se siga insistiendo en los partidos que han traído a España a la situación actual y tenemos que preguntarnos por las causas de esta aparente sinrazón.

Quizá la explicación más inmediata consiste en atribuir al pueblo español una considerable dosis de amnesia acompañada de una cierta componente  masoquista. Sin duda, existen precedentes de un olvido total de efemérides incluso bastante recientes y de bastante querencia por la autoflagelación. Pero me resisto a que estas causas, al fin y al cabo fatalistas, definan la situación en las presentes circunstancias que uno no deja de ver algo especiales.

Y son especiales por la irrupción de fuerzas nuevas que traen un nuevo aire a este potaje que ya despide un insoportable hedor a puchero de enfermo. Tiene que haber otra explicación distinta o complementaria con las anteriores y esa explicación, como suele ocurrir, es la más sencilla, la más inmediata.

A mi juicio, existe un fenómeno al que no se ha dado la suficiente importancia: la mamandurria. En efecto, los partidos «serios», en su astucia o en su codicia, han creado una vasta (y basta) red de paniaguados, asesores, parientes, amiguetes, etc. que por su extensión y por su fuerza casi constituyen ya una auténtica clase social dispuesta a defender con uñas y dientes su estatus, que viene a confundirse bastante con el estatus de nuestros abundantísimos políticos profesionales; que nadie los toque es lo que viene a llamarse una línea roja. De ahí la defensa cerrada de tanto organismo inútil, de la defensa a ultranza del reparto de puestos. Y se preferirá recortar en Sanidad y Educación antes que en rozar siquiera a la sagrada mamandurria.

He aquí la razón por la que los partidos «serios» siguen aferrados al poder o a una potente presencia en las Cortes, por una razón tan clara y evidente que todavía hay gente que no la ve: los mamandurriados y chorizos superan ya en número a los indignados y decentes. Las cuentas son muy claras.

Así las cosas, puede que se hiele la sonrisa en los labios de los que albergamos alguna esperanza, frente a los que hacen semejante alarde de morro.

EL TRIO MARAVILLOSO

«Rita, sé fuerte. Como Espe». «Espe, sé fuerte. Como Rita».
Las tres Gracias
P.P. Rubens:  Las tres gracias.

      Unos mensajes que quizá han tenido lugar. Porque es bueno dar ánimos a personas tan valerosas y tan singulares que han vivido rodeadas por la más apabullante corrupción, los más abundantes y activos chorizos. Además, designados por ellas mismas, mamandurria de lujo. Y sin embargo, ahí las tienen, absolutamente incólumes, no las ha salpicado para nada tanta podredumbre. Con una pituitaria a prueba de bomba no se olieron el ajo y pasaron entre sus colaboradores, subordinados y súbditos en un permanente jijí, jajá, en una fiesta continua de triunfo y parabienes. Son como un compendio de la bizarra y esplendorosa élite política española. La corrupción pasó por ellas sin romperlas, ni mancharlas.  En suma, la suya, fue una inocencia absolutamente angelical que vivieron en la cumbre sin percatarse de su pestilente hedor.

      Pero no sería justo que nuestra admiración se limitara a estas dos grandes próceres de nuestra política, hay otra mujer que merece también nuestro más profundo y entusiasta tributo de admiración: Susana. Por haber crecido a la política dentro de una de las mayores cuevas de corrupción de este corrupto país. Ella se bandeó entre ejércitos de chorizos y mamandurriados sin que le salpicara la menor irregularidad, ni por acción ni por omisión, y por ello está siendo firme y eficaz colaboradora de la Justicia en el esclarecimiento de tanto desmán. Como sus colegas, ella ni participó ni se enteró de nada. Tan semejante a las anteriores que no sería justo por nuestra parte excluirla de este emocionado homenaje.

      Son las Tres Gracias de nuestra política. El país está en deuda con este excepcional trío de damas de nuestra vida pública. Cual vírgenes vestales aparecen fuertes e impolutas en los mayores y más activos pudrideros de España.

¡Larga paz y excelsa gloria para estas tres grandes Madres de la Patria!

EUROPA, EUROPA

Acaba de celebrarse el día de Europa y varios acontecimientos relevantes vienen a coincidir estos días con esta efemérides, normalmente venturosa y este año sin demasiados motivos para las alegrías. Tal parece que la idea de Europa incluso estuviera languideciendo.

El asunto más importante es sin duda el gran aluvión de refugiados que se nos ha venido encima, a consecuencia de la guerra civil de siria y el Estado Islámico. Extremando la crueldad, los islamistas han provocado una huída en masa, una gran estampida movida por el pánico y que viene hacia Europa, no a otros países más próximos, más afines, algunos muy ricos, alguno extraordinariamente extenso… No, se dirigen a Europa, un conglomerado de países pequeños o muy pequeños, con problemas de nacionalismos, de «crisis», de cohesión. Mientras los islamistas se deben estar partiendo de la risa, por lo bien que les ha salido la jugada, y los países más próximos y adecuados se están fumando un puro; Europa entra en pánico sin saber qué hacer y con varios de sus estados riñendo ya entre sí, por esta causa. Sigue leyendo

CONFUSION

En este Patio de Monipodio en que ha venido a convertirse España hay ejemplares humanos y casos para todos los gustos.

Un caso verdaderamente notable es el que se refiere a Felipe González por el gran carisma que sigue conservando entre muchos militantes de la PSOE e incluso entre no pocas personas ajenas a esta formación. Al parecer ya son muy pocos los que recuerdan que durante su reinado se alcanzaron en España cotas de corrupción sólo comparables a las conseguidas en la actualidad por la PP. Un gran carisma que hizo olvidar por completo estas minucias y su guerra de Irán, donde la Campaña del “No a la guerra”, la ceja y todo eso excluyó por completo a esta cruzada felipista, con tropa de soldados de reemplazo y cacha de Marta Sánchez incluidos. Y después se fue en olor (o quizá hedor) de multitud por la puerta grande. Por una gran puerta giratoria. Sin embargo ahí lo tienen, más chulo que un ocho e impartiendo doctrina en plan Reina Madre.

Durante mucho tiempo en España se ha mantenido una dura competencia entre los dos buques insignia de la corrupción, Andalucía y Valencia, por el primer puesto en el rankin de los chorizos patrios; puesto que finalmente parece haberse conquistado con autoridad por esta última autonomía, pilotada resueltamente por la PP. Quizá esta pugna seguiría sin resolverse si la judicatura y las fuerzas policiales hubieran continuado con sus décadas sabáticas, en las que no se sabe muy bien si han estado dedicadas a tocar el arpa o el violón.

De esta situación sólo es responsable la PP, no sabemos si por la natural indolencia del presidente Tancredo Rajoy o por algún escrúpulo de miembros del partido poco curtidos en el noble arte del servicio al pueblo. En efecto, la culpa de todo la tiene el retraso en la privatización de la Guardia Civil; si se hubiera seguido con la política privatizadora del partido, una Benemérita privatizada sin duda habría estado menos atenta a descubrir chorizadas de nuestros próceres, e incluso, seguramente, habría podido sacar algunas utilidades de la melé. Comprendemos que la privatización de la Justicia sea más difícil y más laboriosa, aunque seguro que sigue en sus planes (la célebre hoja de ruta), pero el retraso en la privatización de la Guardia Civil es un fallo que seguramente le va a salir caro a la PP.

Ahora con los nuevos partidos parece que hay un cierto propósito de aclarar un poco el panorama, aunque las fuerzas que viven en y de la confusión no están dispuestas a consentirlo y dejar de estar en el machito. Lógico, nadie suelta los chollos así por las buenas.

CALENTAMIENTO CLIMÁTICO

BENDITO CALENTAMIENTO GLOBAL

Tras la reunión internacional en París, dedicada a tratar el grave problema del calentamiento global, el asunto llega a la ONU en Nueva York. El mundo de la defensa del Medio Ambiente se ha movilizado con este motivo y se ha pedido a los gobiernos que adopten medidas para frenar este proceso que nos lleva al desastre. Tan solo una pequeña observación respecto a los destinatarios de estos ruegos y propuestas: no es a los gobiernos a los que hay que pedir esto o cualquier otra cosa, es a los que verdaderamente mandan en el mundo, a los banqueros, los de las multinacionales y los ibex, a los poderosos que no pagan impuestos o pagan sólo la voluntad. Ellos son los que deciden, los gobiernos, los políticos, están a sus expensas, son sólo unos dominguillos que se conforman con figurar y alguna que otra dádiva. En cualquier caso, esta movida ha sido una excelente iniciativa que sin duda retrasará unos años o unos meses el fin del planeta.

Entre tanto será bueno que nos empeñemos en buscar los aspectos positivos de este dichoso calentamiento global. Por ejemplo, y por ceñirnos a lo que más afecta a España, empezarán a tomar auge las playas de las repúblicas bálticas, las escandinavas y las playas escocesas harán furor, contribuyendo así a rebajar la saturación de las playas españolas y su brutal edificación . Quizá sigan viniendo aquí los hooligans, los jóvenes entusiasmados con emborracharse o tirarse por los balcones, y los viejitos que sigan deseosos de cocinarse al sol. Bueno, será una forma de consolidar un turismo más especializado.

Otro aspecto muy interesante del calentamiento será el aumento del nivel del mar. En efecto, muchas zonas de costa quedarán anegadas por el agua y será necesario retroceder en el frente de edificación hasta alcanzar cotas de terreno seco y más alto. Ello supondrá una nueva línea de costa que requerirá la correspondiente nueva línea de edificación y urbanización. Si el mar sigue creciendo habrá que volver a echarse atrás, configurando otro nuevo litoral que criará a su vez nueva edificación y así sucesivamente; los constructores-promotores ya están salivando pensando en la perspectiva de seguir elevando murallas de edificación en la costa. Felices como perdices, seguirán enladrillando el territorio, arrasando parques nacionales, centros históricos y todo lo que pillen, y así hasta llegar a la Meseta ebrios de fiebre constructora, sin reparar siquiera en que ya nadie querrá sus bodrios, pero encantados de haber cumplido su instinto compulsivo de haber macizado todo de edificación.

Será una fiesta. Todo alicatado, hormigonado, hipotecado, y con la ventaja adicional de que, en estas condiciones, ya no importará demasiado que el mundo se vaya al carajo de una vez.

La cosa va en serio. La prueba es que de un tiempo a esta parte se habla mucho de los planetas gemelos de la Tierra: planetas rocosos de tamaño similar al nuestro con alguna estrella que pueda asumir el papel del Sol, etc. Los capos de «El Sistema» ya se están buscando un planeta de repuesto.

CORRUPCIÓN VS DESARROLLO

Hay aspectos de la corrupción que seguramente no se han tratado con el detenimiento que merece el fenómeno. Se trata de profundizar algo más en sus implicaciones directamente económicas, en sus más amplias relaciones, no por silenciadas o soslayadas menos importantes.

Una porción muy importante de este robo a mansalva producido en España se lo lleva la obra pública. Las peculiaridades más castizas de esta clase de corrupción marcan este importante sector económico de forma inconfundible, con sus precios inflados, sus presupuestos crecientes tras la adjudicación y el omnipresente capítulo de las mordidas. En una estimación muy prudente se puede estimar en no menos de un 30 % el encarecimiento artificial que supone en estas obras la existencia de estas prácticas.

El efecto de estos procedimientos es absolutamente devastador. Baste sólo pensar por un momento en lo que supondría incrementar en un 30 %, mínimo, la propia obra oficial, en el volumen de obra que habría podido alcanzarse, en puestos de trabajo, en la industria auxiliar y de la construcción, en la actividad en general. Es decir, aquí el hecho no comienza y termina en el acto en sí de robar en una actividad en concreto, aquí induce a su alrededor una serie de consecuencias que lo hacen mucho más letal y más odioso. Y, obviamente, no se ha robado solamente en el campo de la construcción.

¿Por qué creen que en España, por ejemplo, tengamos tanto Ave (estamos entre los primeros países del mundo en este tipo de transporte) y por contra, por ejemplo, la investigación científica esté prácticamente abandonada? La explicación es bien inmediata y sencilla: el Ave, con sus enormes presupuestos, se presta a toda suerte de «apaños» (de los que la prensa refleja un constante goteo) mientras que los investigadores, pobrecicos, poco pueden aportar en el fundamental capítulo de las mordidas.

Mientras sigamos con esta clase política cleptómana, unida a los empresarios-estraperlistas, y demás depredadores de la economía, es evidente que no vamos a ninguna parte, ni siquiera a la cárcel para estos próceres tan espabilados, pues también ha quedado muy claro que estos figuras (si es que los pillan) se van siempre de rositas y, ante todo y sobre todo,, no devuelven ni un céntimo de lo afanado. Es lo que establece «El Sistema».

Está por evaluar y tasar la repercusión de la corrupción en la economía de España, y quizá sea mejor así, porque podríamos reventar de rabia e indignación.

Verdaderamente, en este país hemos robado por encima de nuestras posibilidades.