El caso de corrupción de cada día, dánosle hoy. Esta vez afecta a un ex ministro del PSOE y a uno de sus asesores áulicos. Salvando las distancias, el asunto recuerda a otros casos del copioso catálogo de corrupciones y chorizadas de este país; pero entre todos ellos nos fijamos sobre todo en el de otro prócer, otra, para ser exactos, salpicada por la ejecutoria de sus pupilos. Nos referimos a Esperanza Aguirre, aunque al menos cuantitativamente no son casos comparables; Aguirre cultivó un inmenso lago donde apacentaba a sus ranas y grandes sapos , mientras que Ábalos parece ser que apenas tenía un charco donde criaba a sus escasas o única rana.
El PSOE puede revertir este mal trago y convertirlo en algo muy provechoso para sus intereses. Se trata de asumir estos hechos e incluso alardear de ellos y así presumir de que en el Psoe también pueden hacer chorizadas, que ellos también son capaces de haber sacado tajada de las mascarillas, que los de la derecha no han sido los únicos que se han forrado con la pandemia.
bate todas las marcas del mundo de país con más aforados, aforrados, inmunes, impunes, prescritos, caducados y señores que ‘pasaban’ por ahí. Y lo más importante, esta gran cualidad debería también explotarse para lustre y provecho de nuestro gran monocultivo nacional, el Turismo.
Pero en el PSOE hay cosas que no se acaban de entender, que los peperos tienen prerrogativas especiales que ellos no tienen y ante las que no hay jurisdicción que se atreva: que los peperos pueden negociar con nacionalistas, independentistas y etarras, pero ellos, no, ni siquiera con ex-etarras; que los peperos pueden amnistiar a a otros casos del copioso catálogo de corrupciones y chorizadas de este país; pero entre todos ellos nos fijamos sobre todo en el de otro prócer, otra, para ser exactos, salpicada por la ejecutoria de sus pupilos. Nos referimos a Esperanza Aguirre, aunque al menos cuantitativamente son casos comparables; Aguirre cultivó un inmenso lago donde apacentaba a sus ranas y grandes sapos, mientras que Ábalos parece ser que apenas tenía un charco donde criaba a sus escasas o única rana.
El PSOE puede revertir este mal trago y convertirlo en algo muy provechoso para sus intereses. Se trata de asumir estos hechos e incluso alardear de ellos y así presumir de que en el PSOE también pueden hacer chorizadas, que ellos también son capaces de haber sacado tajada de las mascarillas, que los de la derecha no han sido los únicos que se han forrado con la pandemia.
Ábalos no saldrá tan bien parado como Aguirre pero seguramente el PSOE podría sacar buenos réditos del asunto, en la forma de un buen trasvase de votantes del PP al PSOE, al demostrar que estos ‘rojos’ también tienen chorizos y corruptos como Dios manda. Hay que partir de la base de que España es un país de derechas y meapilas, que las buenas cifras económicas no nos interesan para nada y que preferimos alardear de unos principios que más bien son finales; España, además, seguramente bate todas las marcas del mundo, de país con más aforados, aforrados, inmunes, impunes, prescritos, caducados y señores que ‘pasaban por ahí’. Y lo más importante, esta gran cualidad debería también explotarse para lustre y provecho de nuestro gran monocultivo nacional, el Turismo.
Pero en el PSOE hay cosas que no se acaban de entender, que los peperos tienen prerrogativas especiales que ellos no tienen y ante las que no hay jurisdicción que se atreva: que los peperos pueden negociar con nacionalistas, independentistas y etarras, pero ellos no, ni siquiera con ex etarras; que los peperos pueden amnistiar a quien les dé la gana, incluidos centenares de ladrones de dinero público (defraudadores fiscales), pero ellos no; que los peperos pueden organizar holocaustos en residencias de ancianos, pero ellos no; que los peperos se pueden forrar impunemente con las mascarillas, pero ellos no; que los peperos pueden confraternizar con narcos, y ellos no; que los peperos pueden poner una sonrisa maternal hacia los que desean fusilar a la mitad de los españoles sin la menor respuesta judicial, pero ellos no. Y un montón más de estupendos alardes de la Ley del Embudo. Pero algo que el PSOE parece haber comprendido muy bien es que la Presidenta de Madrid dispone de una formidable inmunidad de hecho, semejante a la del emérito.
El curriculum de Aguirre es una prodigiosa historia de ‘afanes’ políticos sin parangón y sin la menor secuela judicial; este de las ranas no es el único de sus méritos, pero seguramente es el más espectacular. Y sigue siendo una referencia para los grandes patriotas de la banderita, y defensores de las cunetas como buena sepultura para los que no son fachas.
Al menos una cosa queda perfectamente clara, conviene escuchar bien al PP cuando hable de corrupción y ‘comprensión’ de algunos jueces, porque es la máxima autoridad en estas materias. Por otra parte, menos mal que en la astracanada del CGPJ la cosa va muy bien encaminada, porque se va equilibrando por momentos y ya no se sabe muy bien quién es peor: si los que delinquen no queriendo irse o los que se lo consienten.
Con algún retraso, se acaban de organizar sendas comisiones de investigación en el Congreso y en el Senado para tratar el asunto de los jubileos económicos con motivo de la pandemia. Este tipo de comisiones (en el buen sentido de la palabra) tienen la ventaja de que no sirven para nada y menos aún estas comisiones inauguradas en campos ‘contrarios’ (Congreso y Senado) en esa modalidad tan apreciada por nuestros políticos del «y tú más». Hay líneas rojas que no se podrán traspasar, como las que afecten al entorno de la presidenta de Madrid (remember Casado), y los padres de la Patria se pondrán muy seriecitos, como si quisieran de verdad aclarar estos asuntos, y todos tan contentos.
En fin, de todas formas también hay que reconocer que Ábalos no se ha lucido demasiado a la hora de seleccionar a sus colaboradores y sobre todo, lagos y charcos aparte, lo que estaría muy bien y sería de agradecer es que el señor ex-ministro tenga a bien explicarnos de qué diablos le asesoraba este resKoldo.