Seguimos conteniendo la respiración. El gobierno progresista sigue en el alero. El malvado Sánchez al fin soltó la terrible palabra: “Amnistía”. Y se llenó de gozo el corazón de la gente de bien, de los auténticos patriotas, que ya tienen un motivo real para llamar arrebato a salvar la Patria. Hay que preservar a toda costa la chapuza que organizó Rajoy, que seguramente habría hecho mucho mejor en no dejarse molestar y seguir leyendo el Marca.
También existe la posibilidad de unas nuevas elecciones, posiblemente con una mayor abstención de la izquierda y más votantes de la derecha, que, con razón, están indignados de verdad con las persistentes buenas cifras económicas.
Sea como fuere permítasenos practicar una vez más el inocente deporte de la ucronía e imaginar que se consigue un gobierno progresista; serían varias las tareas mínimas que debería afrontar ese gobierno, por ejemplo: como es sabido están pendientes las leyes Mordaza y la de Secretos Oficiales; que entre realmente en vigor la Ley de Vivienda, quizás con algún retoque; que el gobierno deje de ponerse de perfil ante los desmanes de la Iglesia (pederastia, inmatriculaciones, festejos en las Fuerzas Armadas); plantearse, al menos como meta, el conseguir la división de poderes. etc. Tareas no faltan.
Y un asunto muy importante ante el que ningún gobierno decente puede seguir haciéndose el distraído es la devolución del Rescate bancario. Objetivamente, es un buen momento para la Banca por sus excelentes beneficios actuales y además para el cumplimiento de las condiciones que no se cansó de proclamar en su momento el PP, promotor de tan generosa dádiva: se trata de un préstamo que se recuperará hasta el último céntimo, no costará nada al contribuyente, decían. También es un buen momento para que el PP, como leal Oposición y promotor que fue del Rescate, haga cumplir las que fueron sus condiciones declaradas: solamente es un préstamo y se recuperará. Salvo que se institucionalice la práctica de que el contribuyente paganini debe correr también con los gastos de las amnistías a defraudadores fiscales, con las graciosas donaciones que quieran decidir los capos de turno a gentes de bien, a religiones y a demás profesionales de la mamandurria.
En cuanto a la cosa geopolítica, parece que no anda demasiado bien. Por una parte, tal vez podría convenir llamar la atención en Bruselas del asunto de las pateras, sobre todo a Canarias; ya llegan con más de 200 pasajeros, lo que implica una absoluta tolerancia o promoción en los países de origen. Con ser más llamativo, el asunto de Lampedusa no es el único, como parece haberse manifestado en los últimos llamamientos a Bruselas. Aunque quizás el asunto de Canarias sea una previsora medida del sultán y nuestro gobierno consistente en incrementar la población marroquí en las Islas Canarias para cuando haya que ceder el archipiélago a Marruecos. En cualquier caso, está claro que la Europa del Norte pasa ampliamente del asunto; por supuesto, les da exactamente igual lo que les ocurra a los PIGS, que, según ellos, solo son unos fiesteros y unos vagos.
Evidentemente, el abandono de los saharauis no ha contentado al sultán, que cada vez envía más pateras y más grandes; además, sus gobernantes no paran de referirse a Ceuta y Melilla como cosa propia. Solo falta otra marcha verde. Prosigue la hostilidad marroquí sin que sirvan de nada las genuflexiones y cesiones por nuestra parte (sobre todo, la huida ante nuestras responsabilidades con el Sahara y los saharauis) Así las cosas, aparte de nuestro ji ji ja ja permanente, la cosa empieza a preocupar, al punto de que ya son varios los comentaristas y expertos en asuntos militares que en You Tube están haciendo cábalas sobre lo que pasaría en el caso de una guerra entre España y Marruecos. Y parece ser que la cosa no está muy clara, aun sin hablar de la gran fuerza añadida a Marruecos con sus importantes amigos y aliados: Francia y EE.UU. (que además está rearmando a Marruecos). Entre los tres nos harían picadillo y seguramente España desaparecería del mapa. ¿La OTAN? ¡Ah, sí! Esa estupenda organización defensiva que no nos defiende ante nuestro único país hostil. Me parece que no somos más tontos porque no nos da tiempo.
Los amores de EE-UU a Marruecos se unen a su hostilidad histórica y su manifiesto desprecio a España, y en el caso de desatarse la conflagración los americanos podrían darnos caña además desde dentro, desde su base de Rota. Por otra parte, la inquina de Francia a España vuelve a manifestarse con el asalto a camiones españoles en su suelo; ya tienen experiencia en estas agresiones y siempre cuentan con la aprobación del gobierno francés, como lo prueba el hecho de que nunca aparezca ni un solo policía para detener estos actos de vandalismo, y sin un juez o un fiscal a quien le interese mínimamente el asunto. En fin, que estamos rodeados
Es decir, una nueva legislatura que podrá ser un reinicio o cualquier cosa menos aburrida. Pero si el posible gobierno de Sánchez no se mete en serio, como mínimo, con estos asuntos, realmente dará igual que gobiernen ellos o que ‘gestionen’ los otros.