País amnésico

¿Puede haber naciones o países amnésicos?¿Es España un país amnésico? Hay serios indicios para pensar que así es. Una cruenta Guerra Civil, comandada por un militar traidor y sanguinario, parece que nunca tuvo lugar, y su larga posguerra, quizás peor todavía, se pierde entre cunetas y organizaciones plenamente vigentes de veneración al dictador. Pensamos con envidia y admiración en Alemania, en su decidido y valiente proceso de abjuración del nazismo, comparado con esta época de pujanza y crecimiento del fascismo entre nosotros; y recordamos con pavor los años 30 de Alemania, cuando la condena furibunda de comunistas y socialistas por parte de los nazis acabó como todos sabemos.

Tal vez para tratar de quitar algo de hierro al asunto, se me ocurre traer a colación una canción infantil, nada menos que de la gran María Elena Walsh (escúchenla, vale la pena), la genial compositora argentina:

«El país de Nomeacuerdo«

En el país de Nomeacuerdo,

doy tres pasitos y me pieeeerdo…

Un pasito para allí,

no recuerdo si lo dí,

un pasito para allá,

hay que miedo que me dá.

En el país de Nomeacuerdo,

doy tres pasitos y me pieeeerdo…

Un pasito para atrás,

y no doy ninguno más,

porque ya, ya me olvidé,

dónde puse el otro pie.

En el país de Nomeacuerdo,

doy tres pasitos y me pieeeerdo…

Se ha dicho y lo suscribo plenamente: Sin Memoria no puede haber auténtica Democracia.

Deja un comentario