Los malvados podemitas se montaron una moción de censura con el único propósito de interferir en el proceso de primarias de la Psoe. El anuncio de la moción, la proximidad de fechas entre su presentación y la celebración de las votaciones de los ‘socialistas’ se ha considerado una auténtica injerencia en la vida y el funcionamiento del partido socialista. La moción en sí no tiene razón de ser, dada la ejemplar ejecutoria del gobierno y su partido político, y sólo se explica en el malsano afán de robar protagonismo y perjudicar a la Psoe, que, fiel a sus obsesiones, se ha apresurado astutamente a resaltar las aviesas intenciones de Podemos, en lo que ha creído una injerencia evidente al contraprogramar sus actuaciones coincidiendo con los importantes actos de la Psoe, merecedores de la exclusividad en el tiempo, como legítimos propietarios que son de esas fechas.
Pero lo más terrible es que otros muchos se han sumado al boicot a la Psoe en una verdadera confabulación contra este partido. Enumeramos seguidamente a los principales implicados en esta maniobra perfectamente orquestada y maquiavélicamente urdida contra la Psoe.
En primer lugar tenemos al Real Madrid, celebrando el partido en el que se decide la Liga justo el día de la votación de las primarias de la Psoe. No puede ser casualidad. ¿Alguien puede dudar de la maldad de este acto? Y, encima, ha ganado el encuentro. ¿Al Real Madrid le gustaría que la Psoe se metiera en sus fichajes o sus alineaciones? Pues a la Psoe tampoco le gusta que el Real Madrid se meta en sus fechas de exaltación de la vida partidista. Y ante esta injerencia no hay más remedio que callarse, porque Florentino es mucho Florentino.
Y tenemos también a Pedro Almodóvar. No se puede dudar de que ha aceptado la presidencia del jurado del Festival de Cannes, también para restar protagonismo a las primarias de la Psoe. Tal vez pretende disputarle alfombra roja a la Sra. Díaz. Una actitud tan retorcida es más incomprensible y más censurable en alguien que formó parte de las huestes de ‘la Ceja’, de apoyo al inefable ZP, la mejor tropa de la izquierda fashion que vieron los siglos. No se entiende tanta maldad en un creador de tanto talento (sea dicho sin la menor ironía) y mucho menos su alianza con los impresentables perroflautas.
Y para acabar, la sucia maniobra de Donald, el amigo americano. A nadie puede engañar, sacando a la luz precisamente ahora la movida de la presunta intervención de los rusos en las elecciones americanas. ¿No podía haberlo planteado esperando a después de las primarias de la Psoe, o haberlo hecho antes? No, tuvo que hacerlo justo en este momento importante de la vida de este partido español, interfiriendo en su vida interna y quitándole también el protagonismo merecido. Mucho más triste la participación en este auténtico complot, viniendo de quien sin duda es considerado el líder de la derecha mundial.
Finalmente, perdió la Sra. Díaz, ya pasó todo pero siempre nos quedará la duda de qué habría sucedido sin esta infame y tremenda confabulación organizada por Podemos contra la Psoe.