Creo que puedo anunciar solemnemente una primisia en nuestra vida cultural muy importante y además con grandes implicaciones en nuestras realidades económica, política y social. Se trata de la celebración de un magno Festival de interpretación de Arpa y Violón a cargo de los órganos de Supervisión y Control de España.
Sabemos que este tipo de organismos destacan por su importante número: CNMV, Tribunal de Cuentas, CNMC, Banco de España, CNSST, Consejo de Seguridad Nuclear, CNE, Consejo General del Poder Judicial, DGSFPME, etc. Pero lo que sabe menos gente es a qué se han dedicado en todas estas décadas sabáticas, y ahora podemos revelar que, lejos de permanecer ociosos, han empleado casi todo su tiempo con singular entusiasmo y entrega en practicar el arte del arpa y el violón.
¡Cuántas veces habremos oído resonar en nuestra mente las profundas notas del violón, quizá sin saber de los abnegados funcionarios o designados a dedo que viven empeñados en hacernos llegar las más bizarras melodías! Son muchas las gentes que han hecho de tocar el violón una forma de vida y una religión.
Afortunadamente, se ha considerado que semejante caudal de esfuerzo y ese acerbo cultural no podía caer en vacío y se habría decidido con muy buen criterio organizar este Festival de arpa y violón, en el que se espera asombrar a este maravilloso público español con auténticos virtuosos de estos instrumentos.
En estos momentos, la Audiencia parece que va a investigar el asunto de la salida a Bolsa de Bankia e incluso quiere que declaren algunos prebostes del Banco de España. Sin duda, se trata de un hecho singular pero, precisamente por su rareza y por concretarse en una entidad, parece confirmar que se da por bueno y zanjado todo el restante despelote general que ha acompañado la ejecutoria de bancos y cajas en este país, traducido en un rescate por el Estado que se estima entre 200 y 350 mil millones de euros. Solamente
Con ‘la crisis’, teniendo que perseguir a tantos robagallinas y tantos robabicicletas (después incrementados por los twiteros y los raperos), no es extraño que la Justicia no dé abasto y no haya podido ocuparse de los deslices del sector financiero, pero resulta esperanzador que, por fin, se diría que algunos jueces han empezado a mostrarse interesados incluso frente a los ladrones de dinero público y los expoliadores del llamado pueblo soberano, con semijuicios de gran trascendencia mediática. Y decimos ‘semi’ porque, según parece, se va solamente a por la mitad de la chorizada, contra los corruptores, dejando libres y al margen a los corrompidos. Es una situación muy curiosa, como si sólo los primeros fueran los promotores, beneficiarios y destinatarios del delito y como si los profesionales de las mordidas ofrecieran su producto a fantasmas etéreos sin forma ni identidad, y, lógicamente, sólo son los corruptores los que reciben las condenas, si las hay. Sin duda, son las peculiaridades de la Marca España (MARCA EJPAÑA)
Volviendo a nuestro evento, es casi seguro que el Festival de Arpa y Violón se complemente con exhibiciones de mirar a otra parte, contando ya con auténticos maestros en este arte que son capaces de pegar en tiempo récord prodigiosos giros de cuello de 180 grados, sin cambios de semblante y sin dejar de fumarse un puro.