BRAVO POR LA MEMORIA HISTÓRICA

        Parece haber cierta polémica por el asunto de la Memoria Histórica y, la verdad, no entiendo cómo puede haber personas que se opongan o tengan reservas al esclarecimiento de los hechos históricos, nos afecten directamente o no. ¿Memoria Histórica? Siempre. Cualquier esfuerzo por iluminar nuestro pasado estará bien empleado.

        En lo que seguramente es más razonable la discusión es en la forma de llevar a cabo esa búsqueda de los hechos históricos. Algunos preferirían que la cosa se tratara mediante la especial dotación de fondos a las cátedras de Historia y de Medicina Legal de las diferentes universidades y que, si hace falta alguna autorización especial para exhumaciones, la firme el juez local correspondiente, y vale. Otros prefieren que la cosa vaya por otros procedimientos.

       Bueno, va en gustos, pero si de Memoria Histórica se trata, se supone que no sólo vamos a buscar enterramientos, sino cualesquiera vestigios o hechos que hayan contribuido a configurar nuestra Historia, remota o reciente.

         Y, ya que nos interesa tanto el reinado de Franco, aquí nos vamos a encontrar con una cosita bastante interesante: la contribución del PSOE a la lucha contra el franquismo. ¿Cuál fue esa contribución? Exactamente ninguna. Nula. Nada. Cero. Cero pelotero. Aquí los que se llevaron casi todas las bofetadas (y algo más que bofetadas) fueron los comunistas y muy singularmente el PCE. Los psoecialistas no estaban ni se les esperaba. Era, por ejemplo, en la Universidad de Madrid, con más de 50 siglas en danza (¡había hasta tres partidos monárquicos!), y no había ningún PSOE por ninguna parte. Bueno, quizá hubiera algún arriesgado pesoero haciendo una ruda y abnegada oposición al franquismo desde alguna universidad americana y, desde luego, mayormente, después de la segunda flebitis del general. Pero lo que es por estos lares, nada de nada de mil novecientos nada.

       Es natural que en una historia tan dilatada el PSOE haya tenido momentos buenos y malos pero, desde luego, la época del franquismo no ha sido uno de sus momentos más gloriosos.

      Pues eso, que esto también es Memoria Histórica, y será bueno que la pongamos de manifiesto, sobre todo para las nuevas generaciones, para las que el general Franco y el general Prim vienen a ser más o menos lo mismo, y que llevan las pobrecicas un cierto cacao mental en estos asuntos.

       Y será bueno que cosas como ésta se esclarezcan, porque de lo contrario podría parecer que algunos más que la Memoria Histórica lo que andan buscando es una Terapia Histórica, que les permita una sonada victoria sobre el franquismo: a estas alturas, casi a 80 años después de terminada la Guerra Civil y casi 40 años después de muerto el general en su camita. Eso sí, no cabe duda de que es lo que se puede considerar aplicar al asunto un buen coeficiente de seguridad.

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